«Puedo masticar, reírme y hablar sin miedo a perder la prótesis»

D. Fernandez

Hace más de trece años que tengo implantes cigomáticos. Desde que tenía ocho años, he tenido problemas con las caries e infecciones continuas que afectaron a varios dientes. A los 19 años me pusieron una prótesis parcial, que unía las partes que aún me quedaban. Debido a este problema, sufrí una depresión bastante grave que me consumía por dentro y que prácticamente me impedía salir a la calle. Las prótesis duraron unos pocos años y terminaron rompiéndose. Hoy, con los cuatro implantes cigomáticos, la prótesis es perfectamente segura. Hace trece años me cambió la vida por completo. Por primera vez en años pude masticar, reírme y hablar sin miedo a perder la prótesis, y todo gracias al Doctor Aparicio. No solo es un profesional increíble, sino que además te entiende y te trata con amabilidad, simpatía y afecto, te tranquiliza. Me puse en sus manos y, gracias a él, me ha cambiado la vida por completo. Soy una persona diferente.