«Ahora ¡Puedo morderlas manzanas!»

A. M. Mielgo

Tengo tres hijos y, a medida que mi familia crecía, mis problemas dentales también lo hacían. Me faltaba mucho hueso, me dijeron que necesitaba injertos óseos en el área sinusal, pero decidí no hacerlo. Y fue así hasta que conocí al Dr. Aparicio, que me convenció para colocar unos implantes de forma diferente. Me operaron el 28 de octubre de 1999. Utilizó su tecnología de implantes inclinados y no necesitamos injertos óseos. Había una cosa con la que soñaba: poder comerme una manzana como cuando era niña. Y ahora, ¡PUEDO MORDER LAS MANZANAS!