«El miedo y la inseguridad que me habían perseguido desaparecieron para siempre»

R. Benet

Como resultado de la pérdida de varios dientes con el paso de los años, tuve que llevar una prótesis dental superior incómoda y difícil. Me daba náuseas y arcadas. Daba igual lo que comiese, era inevitable. Para más inri, las prótesis eran muy finas y frágiles, y suponían un peligro de salud y seguridad. Se rompían con frecuencia y cada vez que me iba de viaje tenía que buscar la dirección en la que conseguir prótesis de emergencia en el lugar al que iba. Me tocó utilizar esos servicios más de una vez. Fui a ver al Dr. Aparicio y me convenció en la primera visita de que valía la pena ponerme al cuidado de su equipo. Me realizaron la cirugía de implante cigomático en noviembre de 1998. Al salir de la clínica, empecé de inmediato a llevar una vida normal, que sigo disfrutando hasta hoy. Mi «celebración» fue comerme un buen chuletón, que llevaba sin probar muchísimo tiempo. La vida me cambió a mejor hace 14 años. El miedo y la inseguridad que me habían perseguido desaparecieron para siempre. Quiero expresar mi gratitud al equipo y, en particular, al Dr. Aparicio, que solucionó mis problemas dentales. ¡Gracias!