«Cuando me miré al espejo, no pude contener la alegría»

R. Arribas

Hace 13 años me diagnosticaron una periodontitis avanzada que necesitaba tratamiento. Sin embargo, como no me dolía, lo dejé pasar, hasta que […] una de las muelas de la mandíbula inferior empezó a dolerme muchísimo. Fui al dentista y el resultado fue toda una decepción. Tenía casi todos los dientes muy flojos y seguramente había perdido mucho hueso. Estaba destrozada cuando volví a casa. El Dr. Aparicio y su equipo me trataron con compasión, afecto y profesionalidad, explicando cada momento del tratamiento. La intervención fue el 15 de abril y se realizó con anestesia local. El proceso fue largo, duró casi 8 horas, ya que tuvieron que extraer todos los dientes (26 en total) y colocar 2 implantes cigomáticos, así como otros implantes en la mandíbula superior e inferior. Al día siguiente, volvimos a instalar la prótesis provisional, tanto en la parte superior como en la inferior, y me proporcionaron unas instrucciones generales (limpieza, dieta, etc.). Cuando me miré al espejo y me vi con la nueva dentadura, no pude contener la alegría. Me gustaría destacar los siguientes puntos:
  • No quiero repetirme, pero la compasión y la profesionalidad con las que me trataron el Dr. Carlos Aparicio y el Dr. Wafaa Ouzzani, así como el resto del equipo, me tranquilizaron e hicieron que me mostrase mucho más receptiva al tratamiento.
  • Durante la operación, no sentí nada de dolor, porque el anestesista estuvo presente todo el rato, supervisando y controlando.
  • Después, tampoco sentí dolor, aunque obviamente sí que se irritó un poco (puntos, curación de las encías, etc.).

Un saludo.