¿Qué es la atrofia maxilar severa y cómo se trata en la actualidad?

Definición e impacto

En ciertas situaciones, el hueso de la boca puede encogerse y volverse significativamente más pequeño hasta el punto de que a veces puede desaparecer. Este fenómeno también se llama pérdida ósea o clínicamente «atrofia maxilar». La consecuencia de esto es que el hueso que separa el área del seno de la boca es muy delgado, solo unos pocos milímetros de grosor. Coloquialmente, el término «boca de poco hueso» define el mismo fenómeno. La atrofia maxilar también puede ser causada por trastornos sistémicos. Solo un diagnóstico exhaustivo realizado por un equipo capacitado de expertos puede identificar las causas de la pérdida ósea. Además, el fracaso o infección de un implante dental puede conducir a la pérdida ósea. Como resultado, el poco hueso que queda impide la colocación de implantes dentales.

La atrofia maxilar tiene consecuencias significativas en la calidad de vida, no solo dental. El uso de una prótesis removible es complicado, requiere mucho tiempo y, por lo general, no alcanza la función y la estética esperadas. Morder una manzana, comer un sándwich o sonreír se vuelve arduo, si no imposible, con una dentadura removible. Además, el uso prolongado de prótesis removibles agrava aún más la pérdida de hueso en la boca. La falta de estimulación mecánica del hueso de la mandíbula conduce a una pérdida de hueso.

Soluciones

En esta situación, no hay suficiente hueso disponible para colocar implantes dentales. Hace unos años, la solución más exitosa fue el uso de injertos óseos, con una tasa de éxito del 80%. Hoy, sin embargo, la tasa de éxito de los implantes cigomáticos es superior al 92%. El tratamiento implica el uso del pómulo, o hueso cigomático, para anclar implantes y colocar dientes fijos en 24 horas. Los implantes cigomáticos son la opción más segura en este caso. El tratamiento quirúrgico termina con una dentadura fija anclada en implantes. Los pacientes pueden morder manzanas, comer un sándwich y sonreír con confianza. El paciente recibe dientes fijos en un día, en oposición al injerto óseo, donde son necesarios algunos meses.